Saturday, January 31, 2009

Delicatessen


Dicen que caníbal es una palabra que deriva de caribe y los caribes fueron una tribu que pobló parte de las islas del norte del atlántico, centro américa, parte de Colombia, parte de Venezuela y fueron esencialmente unos guerreros salvajes de inescrupuloso paladar.
Conozco tres tipos de canibalismo. Uno de ellos es el que obligado por las circunstancias hace que devores al prójimo para así evitar morir de inanición. El otro es el de carácter religioso, llamado también Teofagía, para ponerlo más claro, las victimas puestas como bufet adquieren carácter de deidad, es decir comemos a Dios y con ello sus infinitas gracias y poderes. La eucaristía es la sublimación de la Teofagía pues injerimos el cuerpo y la sangre de Dios, en el rito cristiano el cuerpo de cristo se ha transubstanciado en una fina hojuela de pan remojado en vino. Pero la finalidad de este artículo es ocuparnos del canibalismo que se ejerce como mero placer de gourmets. Así que mis estimados Astrid y Gastón presten atención a la receta que tenemos para hoy.
Cuantas veces al ver pasar o tener al lado a una bellisima mujer hemos pensado “a esta me la como”, “está como para meterle diente” o en buen peruano “hoy me la chifo”, y también cuantas veces en pleno acto amatorio nos mordemos hasta causarnos algunas magulladuras. La explicación es que el acto de comer es el mayor instinto e impulso del ser humano. incluso está por encima del sexo. Entonces, un canibal primariamente trata de unir ambos deleites, el sexo y el comer.
Armin Meiwes nació el 1ro de diciembre de 1961. De niño era algo retraído y su madre tenía un severo carácter, el padre por su parte abandonó el hogar cuando Meiwes era un niño. Al alcanzar la pubertad Meiwes y su dominante madre se fueron a vivir a Rotemburgo a una casa inmensa de 40 habitaciones. Se dice que a escondidas el jovenzuelo empezó a sentir fascinación por coleccionar bracitos, manitos, cabecitas y cualquier parte diseccionada de muñecas que guardaba en cajitas o enterraba en los jardines de la casa. Acabado el colegio, Armin Meiwes se enfila en el ejército alemán y en las duchas de los cuarteles y ante sus marciales correligionarios se da cuenta que es homosexual. Terminado su servicio militar se gana la vida como técnico de computadoras. En 1999 fallece su madre y él se siente absolutamente deprimido. Es entonces que dedica muchas horas a navegar por internet coleccionando material gore del más sangriento, esto en lugar de aplacar su ansiedad más bien la enerva. En un foro caníbal publica un aviso que decía algo más o menos así: “Busco a hombre homosexual de 18 a 40 años que se ofrezca para ser devorado”, aparecieron varios postulantes, pero todos al final se arrepentían y Armin Meiwes jamás quiso hacer nada sin el consentimiento de sus partners de ocasión. Un día por un chat se encuentran Bernd Brandes -un ingeniero alemán- y nuestro Armin Meiwes. Se reúnen una noche e intercambian sus exquisitos puntos de vista sobre el arte de almorzarse al prójimo y quedan para una siguiente cita en la que el señor Brandes se ofrecería como cena. Es así que nuestros apasionados personajes prepararon la mesa y acompañados de un vino chileno y algunas pastillas empezaron a perder la sobriedad. Brandes rogó a Meiwes que le arrancara el pene de un mordisco, al no ser posible, se usó un cuchillo. Luego, el miembro fue cocinado y devorado por ambos. Brandes murió poco a poco victima de la hemorragia correspondiente, es entonces que Meiwes decide diseccionar al cadáver que tenía en frente y congela las partes para terminar de comérselo en 20 meses. Lo más increíble es que esta pareja decidió grabar toda su jornada, los videos jamás han sido exhibidos públicamente, sólo el jurado y los jueces del caso tuvieron la oportunidad de observarlos. Meiwes siguió publicando avisos buscando más voluntarios. La policía le siguió el rastro y finalmente descubrió el horroroso contenido de su nevera. Es recién en el 2006 que Meiwes fue condenado a cadena perpetua, tras una apelación, porque en primera instancia la pena no superaba los cuatro años efectivos de cárcel. Meiwes se defiende diciendo que él no hizo nada en contra de la voluntad de Brandes y por lo tanto el crimen que la sociedad convencional le achaca es tan solo un malentendido sobre la forma de concretar la pasión de una pareja. Meiwes en la actualidad se ha convertido en un vegetariano, no es broma, sólo come verduritas y una u otra menestra, permanece solo en una celda, carece de amigos y en unas declaraciones dijo “Solamente en la web se que existen alrededor de 800 caníbales confesos en Alemania si no se les trata y ayuda sicológicamente cometerán una y otra vez crímenes para saciar sus impulsos sexuales”. Después de leer esto les recomiendo que esta noche frugalmente se beban un vasito de agua y tal vez algunas galletitas, no vaya ser que una indigestión colme de pesadillas su sueño.
Post Scriptum :
Si tu fantasia o fetiche es comerte a tu hembrita de turno, sugiero ver esta página dedicada a la ginofagia, es decir a la tarea de comer mujeres, provecho.
Mukis Kitchen